Desconcertados (tampoco mucho), por sus horarios, que parecen más dignos de Australia que de Europa. Pero nos vamos haciendo y poco a poco hasta tenemos buenas noches. Soy consciente que nuestras buenas noches, serían calificadas por adolescentes treintañeros como noches desastrosas, pero es lo que hay, y lo asumimos y lo disfrutamos...
lunes, 30 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario